¡Muy buenas a
todos una vez más!
Venga, ¡que
ya acabamos con la primera semana!
El sábado por
la mañana me desperté pronto y fui a Carrefour a terminar las compras para
instalarme aquí. Depués de eso volví a la residencia con un hambre terrible y
tras comer, como aún no conocía a casi nadie y no quería quedarme todo el fin
de semana amargado en la residencia me fui de turismo por la ciudad.
Lo que
descubrí de aquí es que a pesar de ser una ciudad pequeña es un lugar con mucha
riqueza histórica, hay palacios barrocos, iglesias renacentistas y una catedral
gótica preciosa. Esta ciudad tiene el encanto típico de los lugares pequeños,
en los que los estilos de arquitecturas de todas las épocas se mezclan en una
armonía casi perfecta. Me encantó perderme por esas callejuelas estrechas con
casas antiguas para aparecer en una plaza repleta de bares rebosantes de
turistas y locales modernos en donde igual te encuentras una discoteca con
gente bailando que una pastelería con macarons de grandes como la palma de una
mano.
En fin, lo
que se podría decir una tarde ideal después de varios días de la más absoluta
depresión.
El domingo
también fue un día bastante intenso, madrugué y me fui lo más pronto que pude a
coger un autobús para ir a Marsella, la gran ciudad. Lo primero que vi fue la
estación de trenes, una estación decimonónica preciosa, arriba de una
escalinata desde donde se veía la panorámica de toda la ciudad. Llegué sobre
las 11 de la mañana, y como tenía todo el día por delante y no sabía bien que
hacer decidí tomármelo con calma.
Mapa en mano
me hice mi propia ruta turística y empecé por el puerto viejo. Alrededor de ese
puerto se concentran los edificios más importantes de la ciudad: el
ayuntamiento, la ópera, la bolsa… Y al otro lado, en lo alto de una gran
colina, está la Basílica de Notre-Dame de la Garde, vigilando con todo su
esplendor la ciudad de Marsella.
Marsella es
un sitio especial. Hasta la luz allí es distinta, es esa luz propia de ciudades
marítimas como Venecia, donde el suave brillo del sol se mezcla con el azul del
mar.
Después de
todo el día dando paseos me decidí a acabar el viaje visitando la Catedral de
Santa María la Mayor, un templo enorme y majestuoso que recibe a los
cruceristas a su llegada al puerto.
Del resto de
la semana no hay mucho más que contar. El lunes empezaron las clases, pero yo
no pude ir porque aquí parece que todo el mundo es incompetente y nadie sabe
decirte los horarios ni cómo localizarlos, es todo caótico. Por la tarde tuve
una reunión de Erasmus españoles con nuestra coordinadora, una mujer que parece
que tampoco tiene muy claro su trabajo, aunque ella sí pudo ayudarme a
encontrar algunos horarios.
Con lo que el
martes por fin pude empezar las clases, aunque tuve alemán y aquí las
traducciones las hacen al francés. Así que como yo no entiendo ni la mitad de
alemán ni la mitad de francés me tuve que salir de clase por no ponerme a
llorar delante de todo el mundo. Pero no todo es malo, esa misma noche salí de
fiesta con Clara y algunos españoles más y tengo que reconocer que me lo pasé
muy bien. Bailamos un rato y conocí a muchos Erasmus de todas partes de Europa.
Y bueno…
Después de eso el resto de la semana ha pasado sin pena ni gloria, he
continuado con las clases, he seguido arreglando papeleos… Y este fin de semana
he decidido tomármelo de relax, que llevo una semana de no parar y me duelen
todos los músculos del cuerpo.
Así que ahí
os dejo, espero que hayais disfrutado con mi odisea por la Provenza. Yo ahora
me voy a hacer la cena, pero no os olvidéis que la semana que viene hay más.
¡Un saludo de
parte de Sergy Priestly!
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todas vuestras redes sociales y seguirme en Twitter! @SergyPriestly
2 comentarios:
¡Sergy!
Por fin has empezado las clases pero no has explicado como son las clases ni nada por el estilo… Apúntate esa.
Todo muy… rococó, pero bonito. La verdad es que las fotos completan bastante la historia de tu Erasmus. Me alegro que fueses de fiesta y que te dieras cuenta de que el inglés mola más que el francés (que no lo vea Candela porque me mata).
Espero ansiosa la semana que viene con tus nuevas proezas.
Muchos besitos,
Mirian.
PD: Hoy empiezo las clases, deséame suerte. <3
¡Bueno bueno! ¡Paciencia! Tenía pensado explicar algo de las clases en la próxima, que si lo cuento todo en una me quedo sin cosas para escribir jajaja
¡Y mucha suerte con el nuevo curso!
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